Barra de Adda Ahavah

Ahavah de la barra de Adda o barra de Adda Ahabah es el nombre de dos rabinos judíos y eruditos Talmúdicos, conocidos como Amoraim, que vivió en Babylonia.

El amora de la segunda generación

Ahavah de la barra de Rav Adda era Talmudist judío quien vivió en Babylonia, conocido como un amora de la segunda generación (terceros y cuartos siglos), con frecuencia citado tanto en el Jerusalén Talmud como en el Talmud babilonio. Se dice que ha nacido durante el día que el Rabino (Judah haNasi) murió. (Talmud babilonio Kiddushin 72a–b; Génesis Rabbah 63:2.) Era un discípulo de Abba Arika (Rav), en cuyo entierro alquila su ropa dos veces de luto para el grande erudito. (Jerusalén Talmud Bava Metzia 3a; Talmud babilonio Berakhot 42b–43a.) En Pumbedita, Rav Adda juntó al lado de él a muchos alumnos, que enseñó a veces en las carreteras públicas. (Talmud babilonio Yevamot 110b.) Vivió a una vejez, y cuando interrogado en los méritos que le dieron derecho a tan favorecerse, dio el esbozo autobiográfico siguiente:

"Nadie ha precedido alguna vez a mí a la sinagoga, tampoco cualquiera ha permanecido alguna vez en la sinagoga después de mi salida. Nunca anduve hasta cuatro cubits sin meditar sobre la Ley, y nunca pensé en sus contenido en sitios no escrupulosamente limpios. Tampoco preparé una cama para mí para disfrutar del sueño regular, tampoco molesté a mis colegas andando a mi asiento en el colegio entre ellos. Nunca apodé a mi vecino, ni me alegré de su caída. La cólera contra mi vecino nunca se acostó conmigo, y nunca pasé la calle cerca donde mi deudor vivió; y mientras en casa nunca engañé la impaciencia, a fin de observar lo que se dice (en), 'Andaré dentro de mi casa con un corazón perfecto.'" (Jerusalén Talmud Taanit 67a; compare el Talmud babilonio Taanit 20b.)

Aún donde la santidad de la vida y la gloria de cielo se refirieron, perdió su paciencia y arriesgó mucho. Así, en una ocasión, cuando vigiló sobre la calle a una mujer llamada a Matun (paciencia) adornada en una manera impropia una Judía modesta, violentamente la reprochó. Lamentablemente para él, la mujer era una Samaritana, y para el ataque contra ella se condenó a pagar una multa de 400 zuz, y con eso repitió un refrán popular, "¡Matun, matun [espera, paciencia] vale 400 zuz!" (Talmud babilonio Berakhot 20a.)

Rab Adda ha dicho: "El hombre que está consciente del pecado y lo admite, pero no se aparta de él, parece al hombre que sostiene un reptil de profanación en su mano; eran él para bañarse en todas las aguas del mundo, el baño no le devolvería a la limpieza. Sólo cuando lo deja caer de su mano y se baña en pero cuarenta seahs (aproximadamente 100 galones) del agua es limpio." (Talmud babilonio Taanit 16a; compare Tosefta Taanit 1:8.)

Leyendas en cuanto a su santidad

Tal carácter es generalmente rodeado por la leyenda, y los años posteriores suministraron esto. Se dice que la piedad de Rav Adda fue tan muy valorada por el cielo que ningún favor preguntado por él se rechazó alguna vez. En tiempos de la sequía, por ejemplo, cuando llevó a cabo sólo un zapato (preparatorio para el ofrecimiento del rezo), una abundancia de lluvia bajada; pero si llevó a cabo el otro, el mundo se inundó. (Jerusalén Talmud Taanit 67a.) Incluso su profesor, Rav, realizó la influencia protectora de Adda. En una ocasión cuando él y Samuel, acompañado por Adda, vinieron a una ruina que se tambalea y Samuel propuso de evitarlo tomando una ruta tortuosa, Rav observó que en ese momento no había ninguna ocasión por el miedo, desde Rav Adda, cuyos méritos eran muy grandes, estaba con ellos; por consiguiente ningún accidente los acontecería. El grande colega Rav Huna de Samuel también creyó en y se sirvió de la influencia milagrosa supuesta de Rav Adda del cielo. Rav Huna tenía mucho vino almacenado en un edificio que amenazó con caer. Estaba deseoso de salvar su propiedad, pero había peligro del accidente a los trabajadores. Por lo tanto invitó a Rav Adda en el edificio, y allá le envolvió en discusiones legales hasta que la tarea de quitar sus contenido sin peligro se llevara a cabo; apenas tenía los rabinos desocupó el local cuando las paredes que se tambalean se cayeron. (Talmud babilonio Taanit 20b.)

El discípulo de Rava

Una segunda barra de Rav Adda Ahavah también era Talmudist judío, un discípulo de Rava, dirigido por Rava como "mi hijo." En una discusión el rabino mayor una vez le reprochó como carente de entender (Talmud babilonio Taanit 8a; Yevamot 61b; Sanedrín 81a–b.) Posteriormente estudió bajo Rav Papa y esperó en Rav Nachman ben a Isaac. (Talmud babilonio Bava Batra 22a.)



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